martes, 23 de septiembre de 2008

CAPITULO

 

II

 

 

INCENDIO

 

 

 

 

 

-         a donde has ido?- pregunto al chico que entraba a su cuarto por la ventana.

-         Estaba trabajando, el maestro es muy exigente- contestó mientras se quitaba la mascara blanca y de su capa negra con broches de plata.

-         Deberías tener mucho cuidado con lo de la Orden… si saben que vives conmigo me obligarán a devolverte-

-         Ni que ellos te hubieran elegido como mi tutor… tu mismo te ofreciste al maestro –

-         Sabes que es lo que quiero-

-         Es un pérdida de tiempo, él va a terminar en mis brazos… me aseguraré que no lo veas en ese momento-

-         Porqué? Si te aprecio tanto

-         No tanto como la vida de él-

-         Tómalo como un reto. Si yo lo tengo antes que tu, te regalo a su hijo-

-         Ya esta muerto, solo es uno de los soldados del maestro. Draco cumplió con su misión –

-         Creí que sería algo fácil- estalló furioso

-         Estaba con él- susurro divertido- además el se ofreció hacerlo… le tenía muchas ganas de probarse ante el y mostrar su poder-

-         Demasiado para mi gusto-

-         Deberías enorgullecerte, tu ahijado es talvez el segundo al mando de este gran ejercito del maestro-

-         Aún no los he visto-

-         Ya lo veras pero no es muy bello para tus ojos actuales-

-         Para lo que vine- masculló molesto, eran las misma palabras que le dijo su ahijado cuando el trataba de sacarle alguna información –la Orden va a buscarte mañana-

-         Algo así me esperaba de ellos. Espero que no les moleste el humo-

-         Qué planeas?-

-         Tienen a un hombre lobo, no-

-         Que daría la vida por ti- le fastidió el mayor

-         Ya lo veremos, espero que sepa lo que quiere para reclutarlo-

-         Aún no dejas de ser tan dulce-

-         Mas que tu no creo-

-         Maldito mocoso- murmuro después de cerrar la puerta de un portazo.

-         Lindos modales-comento el chico, dueño de unos hermosos ojos verde esmeralda. Un extraño brillo apareció en medio de sus pupilas.

 

………………………………………………………………………………………

 

-dragón, ya estas listo?-

-si maestro-

-enseñame tu mejor hechizo y desaparece cuando acabes-

-estará bien? No hay otro modo-

-eres el único a quien confiaría esta misión, necesito un chivoespiatorio en la Orden para hallar a mis queridos creadores y a mis futuras colecciones-

-y necesitamos la sangre de los dos, verdad-

-tan listo como siempre mi hermoso gatito-

-no soy tan felino para que me llames así-

-si no fueras un Malfoy, diría que eres muy humilde-

-no soy un gatito- hizo un puchero-mi padre me mataría cuando te oye decir eso-

-nadie te tocara, primero lo mato antes que alguien tocara alguna hebra de tu cabello-

-hagámolos quieres-

-jejeje… tan rápido te molestas-

-eres el único que lo logra-

-me halagas, espero que nunca lo olvides-

-a que te refieres?-

-no nos veremos tan seguido de esta forma, espero que descifres las claves-

-otra vez vamos a jugar con eso-

-bello y astuto, hermosa combinación… después de todo tu padre supo escoger a su pareja-

-ya cállate, voy a empezar-

-nos vemos, entonces. Dile a tu padre que esta  cargo de todo, el sabe a lo que me refiero. Y que trate con cortesía a mi mascota-

-aún lo vas a dejar con vida?-

-me gusta jugar con el, tiene una fuerza grandiosa ante mis hechizos-

“-sádico- ” pensó el rubio

“-ya te -”contestó mentalmente el encapuchado.

 

 

El muchacho levantó sus brazos y empezó a absorber todo el oxigeno suficiente para su hechizo, mientras su acompañante se dirigía a la casa.

Los gritos empezaron a oírse sin que nadie saliera a ayudarlos, por que se hallaban en un sueño profundo. Una bola de fuego cubrió la casa y es escucharon varios estallidos en la entrada de la calle.

 

-oh oh, ese hechizo no fue mio, espero que no se moleste si lo dejo… después de todo yo lo iba a ser, son todos tuyos- murmuro y se fue al activar su trasladador.

 

-Harry esta adentro- gritó un hombre de cabellos castaños-de-jen-me-mascullo cuando cinco de sus colegas lo cogían para evitar que se lanzaran al fuego

-ya no podremos hacer nada- lloriqueo la mas vieja de las mujeres.

-aún esta vivo, sé donde esta- de un rápido movimiento se liberó y corrió a la casa.

“-es mejor que no lo logre, no es útil a la causa… aún no entiendo por que sigue aquí-”

Rápidamente el castaño saltó la verja y corrió a la casa, debía apurarse antes que explotara los balones de gas… no pudo evitar entristecerse por recordar las palabras de Lily, ella siempre le ayudaba en Estudios Mugles… Debía salvar a su hijo en nombre de sus mejores amigos… agudizó sus oídos, ya que el humo borró cualquier rastro de Harry. Miró las escaleras y por un momento quiso subir a ayudar a los familiares de su cachorro… sus gritos eran angustiosos, como si además de quemarse, estuvieran siendo torturados (N/A: es obvio, no) pero un parte del techo cayó bloqueandole el paso, se desesperó ya que podía estar arriba su cachorro.

-ayudeme,… alguien ….-oyó un ligero sollozo y un golpe seco.

 Bajó las pocas gradas que había subido y se fue a la cocina.

-donde… donde…- sus ojos barrieron el lugar, lo cual, si no fuera humano no podría hacerlo.

Regresó al pasillo y vio una puerta.

-no puede… ser- murmurró cuando abrió con un hechizo la puerta de la alacena. Vio asombrado cuando encontró al niño tirado en el suelo con grandes signos de haber sido golpeado hasta el cansacio. Lo cargó con mucho cuidado y se alejó de la casa, sin antes sentir ningún remordimiento por no ayudar a los demás… después de todo, ya se acercaba la luna y el lobo era quien tenía el control de su mente y cuerpo.

 

-Harry… Harry, reacciona, por favor… Harry…-siguió llamandolo, tratando de que despertara. No era justo que lo alejaran de él cuando murió sus padres, pudo haberlo criado mejor que esos estupidos que lo maltraron, dios sabe cuanto, hasta encerrarlo en ese estrecho lugar.

Pero ya tenían su merecido, ahora nada impediría que le alejaran de su cahorro, ya que había tramitado su tenencia. Sin sus tíos, solo quedaría que el lo criaran… nadie querría adoptarlo sin que ello signifique ser asesinados por Voldermort.

 

-quien eres?- una voz suave y temerosa lo saco de sus pensamientos.

-soy Remus Lupin, amigo de tus padres- le respondió cariñosamente.

El rostro del ojiverde se tiño de rojo antes las palabras suaves del mayor, nunca nadie le había hablado asi… bueno, si hubo alguien, pero no lo recordaba.  


Tags: II parte

Publicado por darkrail @ 20:59  | HARRY POTTER
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